martes, 28 de junio de 2011

Nombres malditos, Malditos hombres.

Tengo afección por ciertos nombres, así es, parece que las fuerzas superiores me han programado para que me gusten personas con esos nombres. Lo más interesante del asunto es que tan sólo son tres, y cada uno de ellos tiene ,casi siempre, el mismo fin.

Carlos, vaya, ese nombre sólo no funciona conmigo y vaya que he tenido varios "intentos" (y es el nombre con más intentos), por alguna razón siempre termina bien o se queda a medías o nada, claro después de todo el drama emocional que se merece.

Miguel: bueno este sólo han sido dos intentos. El primero empezó bien ,terminó bien y sigue bien. El segundo intento fue más o menos un drama que terminó con muchos malentendidos por las dos partes, claro sin nada de comunicación, yo creo que fue el exceso de la misma.

El tercero son nombres que tienen como inicial, letras del abecedario que van de seguido D,E y F. Tan extraño que ni vale la pena mencionar las historias.

Me pregunto si la maldición viene con el nombre, o nosotros le ponemos el nombre a la maldición.